I Encuentro Nacional de presidentes de clústeres y asociaciones regionales de industria alimentaria

Once clústeres y asociaciones autonómicas de la industria alimentaria lamentan que la fragmentación interna de la UE debilite su capacidad de negociación frente a la avalancha de aranceles de Estados Unidos y China.

Las organizaciones que se reunieron ayer en Valladolid representan el 62% de las empresas del sector y el 57% del empleo.
La dificultad para incorporar talento limita el crecimiento y la competitividad de las empresas, así como su impacto en el medio rural, donde se ubica casi el 70% del empleo total del sector.

Pamplona. Miércoles, 24 de septiembre de 2025Clústeres y asociaciones de la industria alimentaria han expresaron ayer su inquietud por la elevada incertidumbre que se ha instalado en el comercio internacional, consecuencia del ‘laberinto arancelario’ generado por Estados Unidos, al que se han sumado las políticas proteccionistas por parte de China y la propia UE.

Así se puso de manifiesto en el I Encuentro Nacional de presidentes de clústeres y asociaciones regionales de industria alimentaria, organizado por Vitartis y celebrado ayer martes en Valladolid, con la participación de once organizaciones que operan en nueve comunidades autónomas.

Según explicó la presidenta del Cluster Agroalimentario de Navarra (NAGRIFOOD), Berta Anaut, este encuentro “nos ha permitido dialogar, compartir experiencias y analizar algunos de los problemas comunes».

Entre EE.UU. y China

Entre ellos, se expuso entre los asistentes que “el laberinto arancelario en el que nos encontramos, víctimas de decisiones que perjudican el mercado internacional, en un momento en el que la fragmentación interna de la Unión Europea podría estar debilitando su propia capacidad negociadora ante Estados Unidos y China” y que “es probable que esta política arancelaria haya llegado para quedarse”, por lo que es muy urgente “diversificar y abrir nuevos mercados”.

Presión regulatoria

Se refirió, en este sentido, el anfitrión del encuentro Santiago Miguel, presidente de Vitartis que la presión regulatoria y el exceso de burocracia —“que nos llega de todas las administraciones, desde la europea a la local”—, como uno de los problemas más graves a los que se enfrenta la industria alimentaria: el primero y más importante históricamente, según los estudios de opinión que se vienen realizando en España.

Las once asociaciones han reiterado su preocupación por “el impacto tan negativo de la presión regulatoria y el exceso de burocracia en todo el ámbito de la UE, tanto por el coste que supone como por la dilación de los trámites, cuyas consecuencias son el alto coste y la merma de la capacidad competitiva de las empresas”.

En opinión de los presidentes de las asociaciones de la industria alimentaria, dijo Santiago Miguel, la UE está dando ahora “pasos positivos”, aunque aún “queda mucho camino que recorrer”. Y recordó que en 2024 se publicaron en España una media de 3,4 normas reguladoras diarias y un tercio de las mismas emanaron de la UE.

Talento y desarrollo rural

La dificultad para incorporar el talento que necesitan las empresas y la reducida dimensión de las mismas fueron los otros dos asuntos tratados en el transcurso del encuentro.

Los participantes en el encuentro coincidieron al señalar que “una imagen ciertamente equivocada de la industria alimentaria, la primera actividad del sector industrial español, es una de las causas más habituales de que los jóvenes profesionales opten por otros sectores” y que “estamos ante las consecuencias de un falso problema reputacional, que se podría ir reduciendo a medida que se conozca suficientemente la realidad del sector, aunque ello nos exija un esfuerzo adicional en comunicación”.

En todo caso, añadió, “se trata de un problema importante, que limita el crecimiento y la competitividad de las empresas, sobre todo en el medio rural”. En España, casi el 70% de los 552.000 empleos directos de la industria alimentaria se asientan en el medio rural.

Dimensión de las empresas

La propia dimensión de las empresas es un factor que limita la competitividad del sector. Las empresas de reducido tamaño no cuentan con el personal ni los recursos adecuados para incorporar las nuevas tecnologías, para afrontar el proceso de digitalización o para acceder a proyectos innovadores… “Se trata de un problema de toda la UE, donde solo el 4% de las industrias alimentarias cuenta con más de 50 empleados”. En España, sólo el 5% de las empresas cuenta con más de 10 empleados.

El 60% del sector nacional

En el encuentro han participado once asociaciones de industrias alimentarias, que operan en nueve comunidades autónomas, en las que se asienta el 62% de las empresas del sector nacional. Es decir, un total de 17.350 empresas que facturan en conjunto más de 101.000 millones de euros (el 58% del total del sector) y emplean a más de 300.000 personas (57%).

En concreto, los presidentes de la Federación Empresarial de Agroalimentación de la Comunidad Valenciana (Fedacova), Rafael Juan; Asociación empresarial de Industrias Alimentarias de la Comunidad de Madrid (Aseacam), Nicolás Benito; Clúster de Agroalimentación de la Comunidad de Madrid (MadridFood), Ricardo Oteros; Clúster Alimentario de Navarra (Nagrifood), Berta Anaut; Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga), Andrés Rodríguez; Clúster Alimentario de Andalucía (Landaluz), Álvaro Guillén; Asociación de la Industria Alimentaria de Aragón (AIAA), Enrique Chueca; la Asociación vasca de cadena alimentaria del País Vasco (Basque Food Cluster), Manu Giner.  En ausencia de sus presidentes, la Asociación de Industrias Agroalimentarias de Navarra, La Rioja y Aragón (Alinar) ha estado representada por su director, Diego Galilea San Martín; y la Federación Empresarial Riojana (Fer), por la secretaria de Asociaciones Agroalimentarias, Sheila Argáiz.

Por parte de Vitartis, la Asociación anfitriona, han participado su presidente, Santiago Miguel; Javier Oblanca, vicepresidente; y Cristina Ramírez, directora.